#15. – B.II.2. c. Representation and Thought. /B. II. 2. a) [γ. Representación y pensamiento]

 

NOTA: Entre corchetes […] texto que sólo aparece en versión castellana.

B.II.2.  c. Representation and Thought. /  Representación y pensamiento

§ 123a  . The form of philosophy differs from the aforementioned form of religion, and we must now get a more precise understanding of this difference. The fundamental connection between religion and philosophy is the nature of spirit itself.√

 § 123b   La forma de la filosofía se distingue de la forma de la religión, y esta diferencia es necesario comprenderla ahora con más detalle. La relación fundamental entre la religión y la filosofía es la naturaleza del espíritu mismo.√

§ 124a  . (1) With regard to spirit the point of departure must be [the realization] that spirit is in manifesting itself; it is this one substantial identity, but at the same time, in manifesting itself it is differentiated within itself. This is where its subjective, finite consciousness comes in. (That which has its limit in another, be cause at its limit the other begins, is finite; and this is true only where there is a determination, a difference.) Spirit, however, remains free; it remains with itself in being manifested, with the result that it is not disturbed by reason of the difference. To spirit, that which is differentiated is transparent; it is something clear, not something obscure. To put it another way, for spirit there is nothing determinate in the sense that determination means difference. Now, when there is talk of a limit to spirit, from one point of view this is correct; man is limited, dependent, finite – except insofar as he is spirit. Finitude has to do with the other modes of his existence. To the extent that, even though he is spirit, his attitude is spirit less, he is involved with external things; but when he is spirit and truly spirit he is unlimited. The limits of reason are only the limits of this subject’s reason; but when man’s attitude is genuinely rational he is without limits, infinite. (Of course, infinity is not to be taken in the abstract sense, as a concept of understanding.) Because spirit is infinite it continues to be spirit in all its relationships, expressions, manifestations. The difference between universal, substantial spirit and merely subjective spirit is a difference for spirit itself. Both spirit as object and the content of spirit must be at the same time immanent in subjective spirit; and this can be only when the immanence is spiritual, not natural or immediate. This is the fundamental characteristic of Christianity, which sees man illuminated by grace, by the Holy Spirit (who is essential Spirit). Then it is that the spirit is immanent in man, is, thus, his own spirit. A living spirit such as this is, is, so to speak, phosphorus, the volatile, flammable material which can be ignited both from without and from within. It is ignited from without, for example, when man is taught the content of religion, when his emotions and imagination (Vorstellung) are aroused by such a teaching, or when he accepts it on authority. When his attitude is spiritual, he is on the contrary inflamed from within himself; because he looks for the content of religion within himself, it is from out of himself that he manifests it. Then he is his most intimate self. √

§ 124b    a) En el espíritu debe partirse de que existe en tanto que se manifiesta; el espíritu es esta identidad sustancial única; pero, al mismo tiempo, al manifestarse se ha diferenciado en sí; y con esto acaba la conciencia subjetiva, finita, del mismo (por consiguiente, el espíritu es aquello que tiene un límite en lo otro, donde lo otro comienza; y esto ocurre solamente donde hay una determinación, una diferencia). Pero el espíritu permanece libre en sí mismo, en su manifestarse de manera que no es turbado por la diferencia. La diferencia es transparente para él, es algo claro para él, nada oscuro. O no existe para él nada determinado, ninguna determinación, es decir, ninguna diferencia existe para él (porque toda determinación es diferencia). Si ahora se ha hablado de algún límite del espíritu, de la razón humana, entonces es esto en cierta manera exacto; el hombre es limitado, dependiente, finito, menos por el lado por el que él es espíritu. Lo finito concierne a otros aspectos de su existencia. Como espíritu, en tanto que tiene una relación no espiritual, se relaciona con cosas exteriores; pero si él como espíritu es verdaderamente espíritu, entonces es limitado. Los límites de la razón son solamente límites de la razón de este sujeto; pero relacionándose racionalmente, carece el hombre de límites, es infinito (ciertamente que la infinitud no se ha de tomar aquí en sentido abstracto, como concepto del entendimiento). En tanto que el espíritu es infinito, permanece el espíritu en todas sus relaciones, manifestaciones, formas. La diferencia (distinción) entre el espíritu universal, sustancial, y el espíritu subjetivo, existe para él mismo. El espíritu, en cuanto objeto y su contenido, tiene que ser inmanente al mismo tiempo al espíritu subjetivo; y él es esto solamente de una manera espiritual, no de una forma natural, inmediata. Esta es la determinación fundamental del cristianismo, que el hombre es iluminado por la Gracia, por el Espíritu Santo (esto es, por el espíritu esencial). Pues le es inmanente, es, por consiguiente, su propio espíritu. Este espíritu viviente del hombre es igualmente el fósforo, la excitable, la inflamable materia que se puede encender desde el exterior y desde el interior. Desde el exterior sucede esto, por ejemplo, en tanto que es enseñado al hombre el contenido de la religión, en tanto que el sentimiento, la representación, son así estimulados, o en tanto que el hombre acepta el contenido de la autoridad. Relacionándose espiritualmente, por el contrario, se ha inflamado en sí; al buscar el contenido en sí mismo, lo manifiesta también él desde sí. Pues el contenido es su identidad más intrínseca.√

[La religión tiene la esencia absoluta por objeto, de la misma manera la filosofía quiere conocer esta esencia. Por consiguiente, nosotros debemos, por de pronto, explicarnos la forma del conocer de la esencia.]

[Decimos que la filosofía conoce la esencia; entonces es el punto principal que la esencia no permanezca algo externo a aquello de lo cual es esencia. Yo digo: la esencia de mi espíritu, entonces está precisamente la esencia en mi espíritu, no fuera de él. Si pregunto por el contenido esencial de un libro, prescindo de la encuademación, del papel, de la tinta de impresión, de las letras, etc.; prescindo también de muchas proposiciones, de muchas páginas, y destaco solamente el contenido simple; o restituyo el variado contenido a su simplicidad sustancial. De este contenido esencial no podemos decir que esté fuera del libro; precisamente no está en ninguna otra parte que en el libro mismo. Del mismo modo no está la ley fuera del individuo natural, sino que constituye el ser verdadero, esencial, de este individuo. Por consiguiente, la esencia del espíritu no es exterior a él, sino que es su sustancia más interna y su ser real, actual. Es, por así decirlo, la materia inflamable que, encendida, puede ser transformada en luz. Y solamente en tanto que este fósforo de la esencia está en él, es posible que se encienda. Si no tuviera el espíritu el fósforo de la esencia en sí, no existiría ninguna religión, ningún sentimiento, ningún presagio y, además, no existiría ningún saber de Dios; ni tampoco el espíritu divino sería lo que él es, lo universal en sí y para sí. Por consiguiente, convertir la incomprensión, la esencia, en un objeto muerto, externo, en algo abstracto, es algo que debe ser superado. La esencia es la forma, que es en sí misma un contenido esencial, o el contenido como algo determinado en sí; la carencia de contenido es lo indeterminado. Así como en un libro existen aún muchas otras cosas además del contenido esencial, así también en el espíritu individual existe aún una gran masa de otras formas de existencia, de otras formas de conciencia, las cuales pertenecen solamente a la forma de aparición (a la apariencia), no a lo esencial. La religión es ahora la condición del individuo, para conocer esta esencia, para comprender la identidad con esta esencia. Pero la identidad del individuo y de su esencia no es abstracta; es, más bien, un tránsito desde el individuo como un existente natural a una conciencia que es pura, espiritual. Por consguiente, es preciso que se distinga en el individuo entre lo existente y aquello que es su esencia. La esencia como existencia tiene un contorno de cosas accesorias inesenciales; y lo esencial está sumergido en esta materia aparente.]

[Se llega aquí a estas determinaciones, pero no son demostradas aquí; su demostración se da solamente desde el punto de vista especulativo. Aquí se trata solamente de una representación de ellas.]

§ 125a  . (2) To go further, we must speak of the way in which spirit is objective to itself, of what it is for it to be for itself. The form in which it is present can vary; thus it can assume a variety of forms. From these diverse ways of appearing (Gestaltungsweisen) comes the diversity of forms of spirit and, thus, the difference between philosophy and religion.√

§ 125b      b) La continuación es la manera como el espíritu se objetiva, como él se comporta en su ser para sí. La forma, como él exista realmente, puede ser distinta; así puede configurarse de diferentes maneras; y de estas distintas maneras de configuración se originan después las diferentes formas del espíritu y, además, la diferencia entre filosofía y religión.√

§ 126a  . In religion, spirit has its own peculiar form, which can be sensible, e.g., in the form of art, when art pictures divinity, or in poetry, where likewise the sensible representation constitutes the essence of the being-present. In general we can say that this way of manifesting spirit is representation. It is true, of course, that in religious representation thinking, too, is to some extent involved, but the representation contains thought in such a way that the latter is mingled with an ordinary external content. /√

§ 126b   En la religión tiene el espíritu una forma propia que puede ser sensible; por ejemplo, en la forma de arte, en tanto que éste representa a la divinidad, y en la poesía, en la que igualmente la representación sensible constituye la esencia de la representación. En general, podemos decir que este modo de configuración del espíritu es la representación. Sin duda el pensar pertenece también ya en parte a la representación religiosa, pero ésta contiene al pensar mezclado con un contenido ordinario, exterior.√

§ 127a  . By the same token, law and morality too are, as it is said, suprasensible, but my representation of them takes its origin from custom, from legal prescriptions (Bestimmungen) which are already there, or from feeling. With regard to philosophy, then, the difference is that in it the same content is grasped, but the form is that of thinking. In religion there are two moments: /

§ 127b    También el derecho y la costumbre, por ejemplo, son, sin duda, como suele decirse, suprasensibles; pero mi representación de ellos procede de la costumbre, de las determinaciones legales existentes o del sentimiento. La diferencia de la filosofía consiste ahora en que el mismo contenido es concebido en ella en la forma del pensar. En la religión existen dos momentos:

§ 128a  . (1) there is an objective form or determination of consciousness, whereby essential Spirit, the absolute, is present as external to subjective spirit, i.e., as its object, and is represented as historical or as an artistic image, separated in time and space; /

§ 128b   1) una forma objetiva o una determinación de la conciencia, en la que el espíritu esencial, lo absoluto, existe como fuera del espíritu subjetivo, es decir, existe como objeto, se acerca a la representación como representación histórica o como forma del arte, alejada en el espacio y en el tiempo;

§ 129a  . (2) there is the character or stage of devotion, of intimacy, wherein the separation is removed, the gap is bridged, wherein Spirit and object are one, and the individual is filled with the Spirit. Philosophy and religion have the same object, the same content, the same goal. But, what are in religion two stages, two modes of objectivity, i.e., art, faith and then devotion, are in philosophy united into one; for thought is

§ 129b    2) la determinación o el estadio de la devoción, de la intimidad; en ellas se ha eliminado este alejamiento, se ha asumido la separación; ahí el espíritu es uno con el objeto, el individuo está poseído por el espíritu. En la filosofía y en la religión existe el mismo objeto, el mismo contenido, el mismo fin. Pero lo que en la religión son dos estadios, dos formas de objetividad, arte, fe y devoción, éstos existen en la filosofía juntos en uno; porque el pensamiento es:

§ 130a  . (a) from the point of view of the first character objective and has the form of an object; whereas

§ 130b     a) objetivo, según la primera determinación; el pensamiento tiene la forma de un objeto; pero,

§ 131a  . (b) it has also lost the form of objectivity, such that in thinking, content and form are posited as unified. To the extent that what I think – i.e., the content of thinking – is in the form of thought, it no longer stands over against me.

§ 131b        b) ha perdido también la forma de su objetividad; en el pensar, contenido y forma son puestos en uno. En tanto que lo que yo pienso, es decir, el contenido del pensar, está en la forma del pensamiento, ya no se me opone.

§ 132a  . In religion and philosophy, then, there is one substantial content, and only the manner of manifesting it in each is different. These two manifestations, however, are not merely different; in their difference they can appear to be opposed, even contradictory, because the content is represented as essentially linked to the image. Still, even within the framework of religion it is conceded that the different manner of presentation which characterizes religion is not to be taken literally. Thus, it is said: God generated His Son. The divine Spirit’s self-knowledge, His making Himself into an object, is here called generating His Son. In the Son the Father knows Himself, because the Son is of the same nature as He. This relationship, however, is taken from vital nature, not from the spiritual; its expression is characteristic of representation. It is said, of course, that the relationship is not to be taken literally; but it is simply left at that. So too, when the mythologies speak of the wars of the gods, it is admitted that this sort of thing is being said partly of spiritual and partly too of natural forces. Because they are opposed to each other they are in, this way imaginatively represented.√

§ 132b     Por consiguiente, aquí, en la religión y en la filosofía, hay un contenido sustancial, y solamente es distinta la manera de la representación. Pero estas dos representaciones no son solamente distintas, sino que en su distinción pueden aparecer ya como opuestas, ya como contradictorias una con otra, al ser representado el contenido como esencialmente ligado a la forma. Pero, incluso dentro de la religión, se admite que esta manera distinta en religión no se ha de tomar en sentido verdadero (propio). El saberse, el convertirse en objeto del espíritu Divino, significa aquí: engendrar a su Hijo. En el Hijo se sabe el Padre, porque son de la misma naturaleza. Pero esta relación es tomada de la naturaleza viviente, no de lo espiritual; se trata de la representación. Sin duda se dice que no se ha de tomar esta relación en sentido propio; pero se le deja de lado. De la misma manera cuando la mitología habla de las luchas de los dioses, se admite fácilmente que éstas se refieren en parte a las fuerzas espirituales, en parte también a las fuerzas de la Naturaleza, que, como opuestas unas a otras, serían representadas, de esta manera, alegóricamente. √

[Lo que nos interesa a nosotros ahora más directamente, es que prescindimos de la forma distinta en que el saber de la esencia existe en la religión y en la filosofía. La filosofía aparece, por lo pronto, como destructora frente a la relación, como así lo afirma la religión equivocadamente. En la religión se manifiesta la esencia, el espíritu, en primer lugar como externo; pero, como nosotros ya hemos hecho mención, el culto, la oración, anula la exterioridad de esta relación. Esto hace también la filosofía. Pero en la conciencia religiosa la forma del saber del objeto es la representación, es decir, una representación que contenga más o menos lo sensible; por ejemplo, las relaciones de los objetos naturales. Que Dios ha engendrado a su Hijo, nosotros no nos expresamos así en filosofía; pero el pensamiento, que contiene semejante relación, lo sustancial de tal relación, es, sin embargo, admitido en la filosofía.]

[En tanto que la filosofía tenga por objeto al contenido, a lo absoluto en la forma del pensamiento, tiene para sí la ventaja de que aquello que en la religión es algo separado, constituye un momento distinto, es en la filosofía una unidad. En la religión Dios, por ejemplo, es representado como persona; aparece en la conciencia como algo externo; y solamente en la oración sobreviene la determinación de la unidad. Estos son los dos estadios antes separados. Estos dos estadios se han unido en el pensamiento, se han convertido de esta manera en una unidad. El pensamiento se piensa a sí mismo; él piensa y es pensado. El contenido es lo absoluto, lo divino como pensamiento; en tanto que el pensamiento es pensado, es mi pensamiento.]

§ 133a  . (3) It is natural that these diverse forms, as for the first time they appear in a determinate way, and are aware of the differences which separate them, should be inimical to each other; it is, in fact, inevitable. Thought, after all, first makes its appearance as abstract, i.e., as formally incomplete. The same is true of religion, since initial immediate religious consciousness, even though it is consciousness of spirit, of that which is in and for itself, still involves a sensible form and sensible attributes, i.e., it too is abstract. Thereafter thinking becomes more concrete, penetrates more profoundly into itself, and brings to consciousness the concept of spirit as such. Thus aware of itself, it is no longer inseparable from its abstract determination. The concept of concrete spirit is its own self-conception, or it involves an essential conception of itself, having determination in itself (determination being what is counted as belonging to understanding, to the essence of appearance). Within itself abstract understanding denies all determination and, thus, with regard to God retains what is left, which is no more than His abstract designation as supreme being. On the contrary, the concrete concept has nothing to do with such a caput mortuum; its object is concrete, active, self-determining, living spirit. Subsequently, therefore, concrete spirit recognizes in religion the concrete, determinateness in general, not the sensible but the essential. The Jewish God, for example, God the Father, is abstract. In a later stage of its development spirit recognizes what is essential in that. The concrete, however, is not merely God as such, but rather God determining Himself, positing another than Himself, and yet as Spirit He does not leave the other simply another but is with Himself in this other. Only this latter is the complete divine Spirit. What is concrete in religion, however, can be known and recognized only in the concept which is itself concrete. Therein lies the possibility of reconciling religion and philosophy, when abstract understanding struggles against the former.√

§ 133b    c) Por supuesto que estas formas distintas en su primer comportamiento determinado se hacen cargo de sus diferencias, se oponen unas a otras hostilmente; ciertamente que esto es necesario. Porque el primer comportamiento del pensamiento es abstracto, es decir, el pensamiento no es perfecto en su forma; y lo mismo sucede en la religión, pues la primera conciencia religiosa inmediata, aunque es conciencia del espíritu, de lo existente en sí y para sí, sin embargo se ha mezclado con formas sensibles, con representaciones sensibles secundarias, es decir, es igualmente abstracta. Pues el pensar se concibe más tarde más concretamente, prende más profundamente en sí y acerca el concepto de espíritu como tal a la conciencia. Concibiéndose así, ya no está comprendido en la determinación abstracta. El concepto del espíritu concreto comprende o contiene esto: que él se comprende esencialmente a sí mismo, tiene la determinación en sí (una determinación que es lo que pertenece al entendimiento, a la esencia del fenómeno). El pensamiento abstracto niega toda determinabilidad en sí, y así no conserva de Dios nada más que la más elevada esencia abstracta. Por el contrario, el concepto concreto no tiene nada que ver con semejante caput mortuum, sino con el espíritu concreto, es decir, con el espíritu activo, viviente, con el espíritu que se determina en sí. Por tanto, lo posterior es que el espíritu concreto reconozca lo concreto en la religión, la determinabilidad en lo universal, no lo sensible, sino lo esencial. Por ejemplo, el Dios judaico, el Dios Padre, es algo abstracto. El espíritu posterior reconoce lo esencial de eso. Pero lo concreto no es simplemente Dios en general, sino que lo concreto se determina a sí mismo, pone lo otro de sí mismo, pero en cuanto espíritu no se puede abandonar como algo otro, sino que intrínsecamente existe por sí mismo. Solamente esto es todo el espíritu divino. Pero lo concreto en la religión solamente es conocido y reconocido por el mismo concepto concreto; y en eso yace la posibilidad de la reconciliación de la religión y de la filosofía, cuando el entendimiento abstracto combate contra la primera.√

[Estas dos formas, la de la representación y la del pensamiento, aparecen en primer lugar como opuestas, como antagónicas; y es natural que, por de pronto, solamente se hagan conscientes de su diferencia y, por tanto, aparezcan una frente a otra hostilmente. Es solamente después que el pensar se concibe concretamente, profundiza en sí y se aproxima como concreto a la conciencia. Lo concreto es lo universal, lo que es determinado en sí y se aproxima como concreto a la conciencia. Lo concreto es lo universal, lo que es determinado en sí; por consiguiente, contiene su otro en sí. El espíritu es primeramente abstracto, está confundido en su abstracción; y en esta confusión él se conoce (sabe) solamente como distinto y en oposición a lo otro. Al hacerse el espíritu concreto (devenir concreto), concibe lo que le es negativo, lo anula en sí, lo conoce como lo suyo, por eso es afirmativo. Así, en la juventud nosotros somos esencialmente negativos frente al mundo; solamente en la edad madura llegamos a la indulgencia de reconocer en lo tenido por negativo, en lo negado, en lo rechazado, lo positivo o lo afirmativo; y esto es más difícil que devenir (hacerse) simplemente consciente de la oposición.]

§ 134a  . The historical progress of this opposition is approximately the following. Thinking takes its start at first within religion’s representations and subsequently parallels them, with the result that the opposition is not yet conscious. Later, however, when thinking is strengthened and relies on itself, it declares its opposition to the form of religion and will not recognize its own concept therein, seeking as it does only itself. This fight against the form of religion took place early in the history of the Greek world. In as early a case as Xenophanes’ we see a philosopher most vigorously combating the representations of Greek popular religion; and later we see the opposition stiffen, as philosophers arose who expressly denied the gods and hence the ,divine character of the popular religion. Socrates was charged with having introduced new gods. As a matter of fact, his daimonion and the overall principle of his system were contrary to the form of Greek religion and of customary morality. Still, he held on to the practices of his religion, and we know that as he was dying he ordered that a cock be sacrificed to Aesculapius./√

§ 134b    El curso histórico de esta oposición es, aproximadamente, el siguiente: el pensar se hace, por de pronto, dentro y después, al lado de las representaciones de la religión, de manera que la contradicción aún no se había hecho consciente. Pero el pensar posterior, al fortalecerse y afirmarse en sí mismo, se declara contra la forma de la religión, no reconocerá en ella al concepto verdadero, y se busca solamente. En el mundo griego esta lucha contra la forma religiosa de representación tuvo lugar ya en una época muy temprana. Vemos ya que Jenófanes ataca de la manera más violenta las representaciones de la religión popular griega; y más tarde vemos hacerse más rigurosa esta contradicción (oposición), al aparecer los filósofos que niegan expresamente los dioses y, además, lo divino en la religión popular. Sócrates fue acusado de haber introducido nuevos dioses. Verdaderamente su daimónion y, en general, el principio de su sistema, era opuesto a la forma de representación religiosa y moral de los griegos; pero, sin embargo, ha seguido la costumbre general de la religión popular, y nosotros sabemos que al morir mandó sacrificar un gallo a Esculapio.√

§ 135a  . It was only very late that the Neoplatonists recognized the universal content of the popular religion, which had been either expressly attacked or put aside by the philosophers. We see not only that the Neoplatonists gave to mythological representations a meaning proper to thought but that they also employed these representations as a sort of imaginative language for their own system.√

§ 135b    Solamente mucho más tarde reconocieron los neoplatónicos en la religión popular un contenido universal, ya expresamente combatido, ya dejado de lado por los filósofos. Nosotros vemos no sólo que ellos han traducido las representaciones mitológicas a la significación del pensamiento, sino también que las han usado como un lenguaje figurado de su sistema.√

[El curso de esta oposición, tal como se produce en la historia, es, por consiguiente, que el pensar se destaca en primer lugar dentro de la religión, permanece en este contenido sustancial; por tanto, no es libre por sí. En segundo lugar, sucede que se fortalece, que se comprende como basándose en sí, como apoyándose en sí mismo y -no reconociéndose en la otra forma, en la religiosa- se vuelve hostilmente contra ella. En tercer lugar, sucede que el pensar se conoce también en ésta, que llega, además, a concebir este otro como un momento de sí mismo. Así vemos, al comienzo de la cultura griega, a la filosofía: primero encajada dentro del círculo de la religión popular; después irrumpir fuera de ese círculo y adoptar una actitud hostil hacia la religión popular, hasta que comprende lo interior de ésta y se conoce en ésta. Por contraste, aparecen muchos ateos. Sócrates fue acusado de venerar otros dioses que los de la religión popular. Platón declamó contra la mitología de los poetas, y quería que fueran desterrados de la educación, en su República, las narraciones teogónicas de Homero y de Hesíodo. Sólo mucho más tarde, en los neoplatónicos, fue aceptada de nuevo la religión popular y se reconoció lo universal, la verdadera significación intelectual en ella.]

§ 136a  . The path which this opposition follows in the Christian religion is quite similar. At first thinking is dependent, unfree, tied to the religious form. Thus it is with the Church Fathers. With them, thinking develops the elements of Christian doctrine. (The latter becomes a system only in the hands of the Church Fathers who were also philosophers. The developed aspect of ecclesiastical faith emerged in a special way in Luther’s time. At that time and frequently thereafter in more recent times there was a desire to effect a return of Christian religion to its primitive form. This sort of thing has, it is true, a good sense, in that men were concerned with what is authentic and original in Christian teaching, something which was particularly necessary at the time of the Reformation. Nevertheless, it also involves the incorrect notion that the elements should not be developed.) The first step, then, was that thinking expanded the teaching and developed it into a system; subsequently the doctrine was fixed and made into an absolute presupposition for thinking. First, then, comes the development of doctrine; secondly comes its fixation. Only after that does the opposition of believing and thinking, of immediate doctrinal certitude and so-called reason, enter in. Thinking reached the point where it relied only on itself; the first thing the young eagle of reason did was to soar as a bird of prey to the sun of truth, from there to declare war on religion. Then, however, once more justice is done to the religious content also, in that thinking finds its completion in the concrete concept of spirit and enters into a polemic against abstract understanding. √

§ 136b    Muy semejante es el curso de esta contradicción en la religión cristiana. Primeramente, el pensar no es independiente, no es libre, permanece en conexión con la forma de la religión. Así sucede en los Padres de la Iglesia. De ahí desarrolla el pensar los elementos de la doctrina cristiana. (Por consiguiente, sólo llegó a ser ésta un sistema por el trabajo racionalizante [filosofizante] de los Padres de la Iglesia. Este perfeccionamiento de la fe [doctrina] eclesiástica se puso de relieve especialmente en la época de Lutero. Entonces, y después con más frecuencia en la época moderna, se quiso reducir la religión cristiana a su primera forma. Sin duda, esto tiene buen sentido al recordar lo verdadero, lo original de la doctrina cristiana, y esto era especialmente necesario en la época de la Reforma; pero trae también consigo el equívoco pensamiento de que los elementos no deben haberse desarrollado.) Consecuentemente el pensamiento ha perfeccionado la doctrina cristiana y la ha desarrollado en un sistema; después que se ha afirmado la doctrina, se ha convertido para el pensar en un supuesto absoluto. Por ello, lo primero es el desarrollo de la doctrina, lo segundo es la afirmación de la misma. Sólo después de esto ha surgido la contradicción entre el creer y el pensar, entre la certeza inmediata de la doctrina y la pretendida razón. El pensar se ha puesto en sí; la joven águila de la razón pronto ha alzado el vuelo por sí misma hacia el sol de la verdad, y ha combatido contra la religión. Pero después hace justicia al contenido religioso en tanto que el pensar se convierte en concepto concreto del espíritu, y aparece polemizando con el entendimiento abstracto.√

[Del mismo modo vemos en la religión cristiana, en sus comienzos, al pensar moverse dentro de la religión, ponerla por fundamento, tomarle por supuesto absoluto. Más tarde -después de que las alas han fortalecido al pensamiento-, elevarse por sí mismo como una joven águila hacia el sol, pero -como animal de presa- ataca hostilmente a la religión, surge la oposición de fe y razón. Por último, sucede que el concepto especulativo no puede hacer justicia a la fe y acaba con la paz de la religión. Además, el concepto debe haberse comprendido a sí mismo, haber comprendido su naturaleza concreta, haberse abierto paso a través de la espiritualidad concreta.]

§ 137a  . Religion, then, has a content common to itself and to philosophy; it differs from philosophy only in its form. Thus, all that is required for philosophy is that the form of the concept be so far perfected as to be able to comprise the content of religion. This content is primarily what have been called the mysteries of religion, which is to say, the speculative element in religion. Under that heading is understood first of all something mysterious, something which must remain secret and is not to be made known. It is true, of course, that by their nature, i.e., precisely as a speculative content, mysteries are something mysterious for understanding; not, however, for reason. They are, in fact, precisely the rational element, in the sense of being speculative, i.e., in the sense of the concrete concept. /√

§ 137b    Por consiguiente, de este modo la religión tiene un contenido común con la filosofía, y solamente por la forma se diferencia la religión de la filosofía; y se trata para la filosofía solamente de que la forma del concepto sea perfeccionada hasta el extremo de poder concebir el contenido de la religión. Este contenido es preferentemente lo que se ha llamado los misterios de la religión; esto es, lo especulativo en la religión. Por lo pronto, se debe comprender por ello algo misterioso, enigmático, lo que debe permanecer secreto, lo que no debe ser manifestado. Indudablemente, los misterios son por su naturaleza, es decir, justamente como contenido especulativo, algo inexplicable para el entedimiento; pero no para la razón. Son precisamente lo racional en sentido especulativo; es decir, en el sentido del concepto concreto.

§ 138a  . Philosophy is opposed to rationalism, particularly in contemporary theology. Rationalism, it is true, is always talking about reason, but what it is really talking about is merely dry, abstract understanding. Nothing in it. is recognizable as reason, except the moment of self-thinking; but even that is a completely abstract thinking. This sort of rationalism is opposed to philosophy both in its content and in its form. From the point of view of content: it has made heaven empty – reduced the divine to a caput mortuum, and everything else to mere finite entities in space and time. Even from the point of view of form it is contrary to philosophy; for the form of this rationalism is argumentation (Rasonnieren), unfree argumentation, and it declares its opposition to philosophy in particular, in order to be able to continue this sort of argumentation forever. That is no philosophizing, no genuine conceptual thinking (Begreifen). /√

§ 138b    La filosofía se ha opuesto al racionalismo, especialmente en la teología moderna. Esta tiene siempre la razón en la boca; pero es solamente al árido entendimiento abstracto al que se refiere. De la razón no hay nada que conocer más que el momento del autopensar (del pensar sobre sí); pero éste es el pensar enteramente abstracto. Este racionalismo es opuesto a la filosofía por el contenido y por la forma. Por el contenido: ha vaciado al cielo -ha convertido lo divino en un caput mortuum- y ha rebajado todo lo demás a simples finitudes (simples cosas finitas) en el espacio y en el tiempo. Y también por la forma, esa especie de racionalismo, se opone a la filosofía; porque la forma del racionalismo es el razonar, el razonar no libre, dependiente, y se declara contra la filosofía especialmente, para poder continuar así razonando eternamente. Esto no es ningún filosofar, ninguna comprensión conceptual.

§ 139a  . Within religion the opposition to rationalism comes from supranaturalism, and this latter is in regard to true content like philosophy and in agreement with it, but different as regards form; for in supranaturalism the spirit is entirely absent, it has become wooden and accepts only positive authority for its corroboration and justification. The Scholastics, on the contrary, were not this sort of supranaturalists; in their thinking they put the dogma of the Church into the form of concept.√

§ 139b   El supernaturalismo en la religión se opone al racionalismo; y este supernaturalismo, por el contenido, está de acuerdo con la filosofía; es idéntico, pero por la forma es distinto, porque el supernaturalismo se ha desespiritualizado enteramente, se ha fosilizado y ha aceptado simplemente la autoridad positiva para la certeza de la fe y para la justificación. Los escolásticos, por el contrario, no eran tales supernaturalistas; ellos habían comprendido intelectualmente los dogmas de la Iglesia.√

§ 140a  . As a thinking of this content in the form of concept, over against the representation which is proper to religion, philosophy has the advantage of understanding both. It understands religion and can accord it a justification; it understands rationalism and supranaturalism. too; and it also understands itself. The converse, however, is not true; religion as such, because its point of view is that of the representation, recognizes itself only in representation, and not in philosophy, i.e., not in concepts, not in universal thought-determinations. /√

§ 140b   La filosofía, como pensar conceptual de este contenido, tiene, frente al mero representar de la religión, la ventaja de que comprende ambas esferas; pues ella comprende a la religión y le hace justicia; ella comprende también al racionalismo y al supernaturalismo; y se comprende también a sí misma. Pero lo contrario no puede suceder; la religión como tal, en tanto que se mantiene en el punto de vista de la representación, se conoce solamente a través de la representación, y no por la filosofía, es decir, por medio de conceptos, a través de las determinaciones universales del pensar.√

§ 141a  . Often enough no injustice is being done to a philosophy when the complaint is made that it is opposed to religion; frequently, however, the complaint is also unjustified, namely, when the complaint is made from the religious point of view, simply because religion does not understand philosophy.√

§ 141b    Frecuentemente no se hace injusticia a alguna filosofía si se le reprocha su oposición a la religión; pero frecuentemente también se ha sido injusto con ella, principalmente después, cuando se le ha reprochado esto desde el punto de vista religioso; justamente porque la religión no comprende a la filosofía.√

§ 142a  . Philosophy, then, is not contrary to religion; it grasps the latter in concept. For the absolute Idea, however, for absolute Spirit there must be the form of religion, for religion is the form proper to consciousness of the true, the way it is for all men. The structure of religion is /

§ 142b   Así, pues, la filosofía no se opone a la religión; comprende conceptualmente a ésta. Pero para la idea absoluta, para el espíritu absoluto, debe existir la forma de la religión; porque la religión es la forma de la conciencia de lo verdadero, en cuanto que lo es para todos los hombres. La formación de la misma es:

§ 143  . (1) sense perception /

§ 143b    1) la percepción sensible;

§ 144a  . and (2) mingling with the latter the form of the universal, i.e., reflection, thinking, but still, abstract thinking, which still contains much that is external. /

§ 144b     2) la intromisión de la forma de lo universal en la percepción sensible, es decir la reflexión, el pensar, pero el pensar abstracto que aún retiene en sí mucha exterioridad.

§ 145a  . Thereafter a ‘transition is made to the concrete structuring of thoughts, there is speculation on the true, which is then in consciousness according to its true form. Nevertheless, the speculative element which enters into the structuring at this point is not the externally universal form of thinking which is common for all men; and so the consciousness of that which is in itself true must have the religious form.√

§ 145b    Después el hombre pasa a la formación (educación) concreta de los pensamientos, reflexiona sobre lo verdadero, deviene consciente de ello en su verdadera forma. Pero esto especulativo que se adelanta en la instrucción (formación) no es la forma del pensar externamente universal, común a todos los hombres. Por tal razón, la conciencia de lo verdadero en sí debe tener la forma de la religión.√

[La filosofía de la época moderna está ya unificada en sí con la religión, porque esta filosofía ha surgido dentro del mundo cristiano. El espíritu es uno; si ahora se hace consciente en la forma de la representación o en la forma del pensar, él no puede tener dos contenidos. Y cuando el espíritu solamente se comprende conceptualmente en la filosofía, entonces comprende también la forma de la religión, que hasta entonces le era extraña respecto de su forma propia.]

[Pero la forma particular de la religión es necesaria; porque la religión es la forma de la verdad para todos los hombres. La religión capta la esencia del espíritu en la forma de la conciencia representadora que se detiene en la mera apariencia. Esta forma contiene todo lo mítico y lo histórico, todo lo que adicionamos a lo positivo de una religión; es la forma la que pertenece a la inteligibilidad. Un momento de la religión era el testimonio del espíritu, el otro como este algo sustancial se convierte en objeto de la conciencia. La esencia contenida en el testimonio del espíritu llega a ser objeto para la conciencia, solamente si aparece en forma inteligible. Para la conciencia representadora es comprensible (inteligible) solamente la forma de la representación -la existencia sensible actual y el pensar inteligible-; han sido necesarias tales relaciones con las cuales se está ya, por otra parte, familiarizado a través de la vida, de la experiencia.]

§ 146a  . This is the general justification of the religious form [of spirit’s manifestation].

§ 146b   Esta es la justificación general de esta forma.

 

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