#18. – B.II.3. b. Mythical Philosophizing. / B. II. 2. b) [β. El filosofar mítico]

 

NOTA: Entre corchetes […] texto que sólo aparece en versión castellana.

 

B.II.3.  b. Mythical Philosophizing. / b. El filosofar mítico

§ 156a  . It can also be claimed that myths are a way of philosophizing; and that they have also often been so. Mythical language is also deliberately used, as it is said, in order to evoke sublime ideas. Plato, for example, employs many myths. Jacobi, too, belongs to this number, since he employs the forms of Christian religion in his philosophizing and in this manner says the most speculative things. This form, however, is not the correct one or the one which suits philosophy. Thought which has itself as object must be, in its form too, object for itself; it has to have risen above its natural form and to have appeared also in the form of thought. /√

 § 156b   También se puede pretender que los mitos son una especie y un modo del filosofar; y esto ha ocurrido frecuentemente. Se ha hablado a propósito también míticamente, para, como se dice, despertar ideas elevadas. Por ejemplo, Platón utiliza mucho los mitos; también Jacobi pertenece a este grupo cuando filosofa en la forma de la religión cristiana y expresa, de este modo, las cosas más especulativas. Pero esta forma no es la justa, la conveniente, para la filosofía. El pensamiento que se tiene a sí mismo por objeto, el objeto, tiene que existir también en su forma (de pensamiento); tiene que haberse elevado sobre su forma natural; tiene que aparecer también en la forma de pensamiento.√

§ 157a  . There is a fairly prevalent opinion that Plato’s myths are superior to his more abstract mode of expression; nor is there any question that Plato does present them beautifully. When we consider them more carefully we see that his myths are partly the result of an inability to get thought across to human beings in a purer form. Partly, too, Plato speaks this way only to introduce his themes – when he comes to the principal theme, however, his manner of expression is different. Aristotle says: “Those who philosophize mythically do not deserve to be taken seriously.” That is true. Still, when Plato employs myths he certainly has good reasons for so doing. In general, however, the mythical form is not the one in which thought is best portrayed; it is only a subordinate way.√

§ 157b  Se piensa frecuentemente que los mitos de Platón son mucho más excelentes que la forma abstracta de su expresión; y, sin duda, es una hermosa exposición en Platón. Considerados más detenidamente, los mitos de Platón han nacido en parte de la imposibilidad de ofrecer a los hombres una exposición pura de su pensamiento; en parte, Platón habla así solamente en los preámbulos; pero cuando llega a las cuestiones fundamentales se expresa de otra manera. Aristóteles dice: «Aquellos que filosofan de una manera mítica no merecen que uno se ocupe seriamente de ellos». Esto es verdadero. Sin embargo, debió tener, con seguridad, sus buenas razones cuando utilizó los mitos. Pero, en general, no es lo mítico la forma en que el pensamiento se deja exponer, sino solamente de una manera secundaria.√

§ 158a  . Just as the Freemasons have symbols which count as deep wisdom – deep in the way that we call a well deep when we cannot see the bottom – so men are easily convinced that what is hidden is deep. But, when something is concealed, it may well be the case that there is nothing behind the concealment. Thus, among the Freemasons what is totally hidden (not only from outsiders but also from insiders) is really nothing and requires neither a special wisdom nor science. It belongs precisely to thought, on the other hand, to manifest itself; it is its very nature to be clear. Manifestation is not, so to speak, a situation which can take place or not, such that thought would continue to be thought whether manifested or not – manifestation is its very being. [This paragraph inserted from Michelet’s first edition of 1833.] √

§ 158b   Precisamente como los masones tienen sus símbolos, los cuales pasan por profunda sabiduría —profunda, como se llama profundo a un pozo porque no puede verse su fondo—, así fácilmente parece a los hombres profundo lo que está oculto; pero detrás sólo se encuentra el vacío insondable. Cuando se lo ha ocultado, entonces es posible que no haya nada detrás; así, entre los masones (frecuentemente también entre los que no lo son) sucede que lo muy oculto no esconde nada detrás, no teniendo ninguna sabiduría especial, ni ninguna ciencia. El pensamiento es más bien esto: manifestarse; ésta es su naturaleza, esto es él mismo: aclararse. Manifestarse no es, en cierto modo, el estado que pueda darse o no darse, de manera que el pensamiento siga siendo todavía pensamiento aun cuando no se manifestara, sino que el manifestarse es mismamente su ser, su esencia. √

[Ha habido también filósofos que se han servido de representaciones míticas para aproximar los filosofemas a la fantasía. Sin duda la significación en general de los mitos es el pensamiento, pero en los verdaderos mitos antiguos ya no existía el pensamiento en su forma pura; por consiguiente, no se debe imaginar que ya se ha poseído el pensamiento como tal y que se ha querido solamente ocultarlo. Por tanto, no era aproximadamente el mismo comportamiento que nosotros podemos encontrar frecuentemente en la forma reflexiva de nuestra poesía. La poesía primitiva no parte de la separación de la prosa del pensamiento, del pensamiento abstracto, y de la poesía, es decir, de su expresión. Pero cuando los filósofos utilizan los mitos, sucede, en la mayoría de los casos, que ellos han tenido, en primer lugar, el pensamiento, y después han buscado la imagen, en cierto modo, el vestido para exponerlo. Así se sirve Platón de los mitos; y es preferido y estimado principalmente a causa de eso; y se piensa que ha demostrado, de esta manera, un genio más elevado; que se ha hecho más célebre que, de ordinario, sucede a los filósofos. En cambio, se ha de hacer notar que Platón, en sus más importantes diálogos, por ejemplo, en el Parménides, no utiliza ningún mito, sino que ofrece sencillas determinaciones del pensamiento sin lo imaginativo. Desde afuera parece muy bien servirse de tales mitos; se desciende de la altura especulativa para hacerse más fácilmente comprensible. Sólo que en Platón no debe adjudicarse un valor demasiado grande a los mitos.]

[Una vez que el pensamiento se hubo fortalecido bastante para darse la existencia en su propio elemento, entonces el mito es un adorno superfluo, que la ciencia no exige. Los más grandes equívocos se han originado por haberse atenido principalmente a los mitos y haberse servido de ellos solamente en la interpretación de las filosofías. Así, durante mucho tiempo ha sido mal comprendido Aristóteles, porque se habían tomado por base las comparaciones que él entremezcla a veces, y se las había comprendido mal. Una comparación no puede nunca conformarse enteramente al pensamiento; ella contiene siempre algo distinto que el pensamiento. Se atiene uno más fácil a algo que no pertenezca al pensamiento; pero esto conduce a falsas representaciones con respecto a lo esencial. Es, por lo demás, una torpeza manifestar el pensamiento, no en la forma de pensamiento, sino servirse, en su lugar, de un medio auxiliar, precisamente de forma sensible.]

[La utilización de lo mítico equivale, en la mayor parte de los casos, a la incapacidad de no saber aplicar aún la forma del pensamiento. Además, no se debe creer que la forma mítica debe ocultar al pensamiento, al contenido; su finalidad es, antes bien, expresar el pensamiento, representarlo, revelarlo, pero esta expresión no es la adecuada. Sin duda, puede ser exacto que se ha servido de símbolos para el encubrimiento del pensamiento; por ejemplo, entre los masones, y que se ha pensado que ahí se encuentra precisamente la más profunda sabiduría. Pero quien conoce el pensamiento lo manifiesta, lo revela; porque manifestarse es la esencia del pensamiento. Por lo demás, o no se tiene el pensamiento, o se quiere dar la aparienca de poseerlo. Se oculta lo que está oculto en el símbolo, detrás del símbolo no hay nada. De esta manera, todo el secreto de los masones consiste en que se piensa que hay algo detrás del símbolo. En general, lo mítico no es así un medio adecuado para la manifestación del pensamiento. Aristóteles dice: «Aquellos que hacen mitos (fábulas), no son dignos de que se hable de ellos». Lo que es propiamente pensamiento tiene que ser expresado en la forma de pensamiento.]

§ 159  . Others have employed lines, numbers, and geometrical figures as symbols. A snake biting its own tail, for example, or a circlea count as symbols of eternity. Such a symbol is a sensible image; spirit, however, does not need that sort of symbol, it has language. If spirit can express itself in the element proper to thought, then the symbolic is an incorrect, a false mode of presentation. When we talk about Pythagoras we shall come back to this point. This sort of thing is found among the Chinese, too; they use lines and numbers to signify thoughts.√

§ 159b   Otros formulan símbolos por medio de líneas, número y figuras geométricas. Verbigracia: una serpiente que se muerde la cola, o un círculo, es tenido por el símbolo de la eternidad. Esta es una imagen sensible, pero el espíritu no necesita de semejantes símbolos; el espíritu posee el lenguaje. Cuando el espíritu puede expresarse en el elemento del pensamiento, entonces lo simbólico es un modo injusto, falso, de representación. En Pitágoras volveremos de nuevo sobre esto. También en los chinos se encuentra que expresan el pensamiento por medio de líneas y números.√

[Con esto se relaciona todavía una forma afín de representación. Se ha intentado representar pensamientos universales por medio de números y de figuras geométricas. Son formas figurativas, pero no tan concretamente figurativas como los mitos. Hay pueblos que se han atenido principalmente a estas formas de representación; pero con tales formas no se va lejos. Verdaderamente, las determinaciones más abstractas, los pensamientos más generales, se pueden expresar en ellos; pero si se pretende ir a lo concreto, entonces estos elementos se manifiestan como insuficientes. Pueden valer como tales la mónadas, la díadas y la tríadas de Pitágoras; cada una de estas formas es clara por sí, la mónada es la unidad, la díada es la dualidad, la diferencia, y la tríada es la unidad de la unidad y de la dualidad. Pero el tercero, si se representa como 1+2=3, ya es una mala unión de los dos primeros; pues su unión es una simple adición, una composición del uno numérico y ésta es la peor forma de unidad que se puede admitir. El tres se ha comprendido de manera más profunda en la religión, como Trinidad, y en la filosofía como concepto. En lo universal la forma numérica de representación es muy pobre e insuficiente para la manifestación de la verdadera unidad concreta. Sin duda el espíritu es una tríada, pero no admite ser sumado o numerado. Numerar es un mal procedimiento.]

[Se habla mucho también de la filosofía de los chinos, de Fohi, que se basaba en ciertas líneas que deben haberse sacado del lomo de las tortugas. Los chinos dicen que estas líneas son el fundamento de los rasgos característicos de su escritura y, del mismo modo, que son el fundamento de su filosofar. Pero se ve en seguida que no han ido muy lejos con este filosofar. Allí solamente son expresadas las determinaciones y las contradicciones más abstractas. Las dos figuras fundamentales son una línea horizontal y otra de la misma longitud, partida en dos mitades; la primera se llama Yang, la segunda Yin. Por tanto, son las mismas determinaciones fundamentales que encontramos en Pitágoras, unidad y dualidad. Estas figuras son altamente veneradas por los chinos como los principios de todas las cosas; son, sin duda, las primeras —y, por tanto, también las más superficiales— determinaciones del pensamiento. Ahora son unidades unas con otras primeramente en 4, después en 8 y, finalmente, en 64 figuras. Las primeras cuatro figuras se llaman el gran Yang, el pequeño Yang, el pequeño Yin y el gran Yin. En ellas se ha expresado la materia, e, indudablemente, la materia perfecta y la imperfecta; cada una de estas materias se ha dividido de nuevo en dos materias, de manera que el gran Yang significa la fuerza y la juventud, el pequeño Yang la debilidad de la materia perfecta, e, igualmente, el gran Yin la materia imperfecta como fuerte, y el pequeño Yin la misma como débil. Las otro figuras de rayas reunidas se llaman Kua. Por lo que concierne a su significación, es la siguiente; el primer Kua, que contiene en sí al gran Yang y a un tercer Yang, es Kien, el cielo; el segundo Tui, el agua pura; el tercero Li, el fuego puro; el cuarto Tshin, el trueno; el quinto Siun, el viento; el sexto Kan, el agua; el séptimo Ken, el monte; el octavo Kuen, la tierra. Por tanto, se puede decir aquí que de la unidad y de la dualidad han surgido todas las cosas. A la primera raya se le llama también Tao, el origen de todas las cosas o la nada. Pero ya aquí en el cuarto Kua se ve cómo entra en lo empírico, o, antes bien, cómo sale de lo empírico.]

[Por otra parte, en los viejos libros de los chinos se encuentra un capítulo acerca de su sabiduría, y allí se dice que toda la Naturaleza ha sido hecha de cinco elementos, a saber: de fuego, de madera, de metal, de agua y de tierra. En esto vemos cómo todo está resuelto y confundido. En realidad, no es éste el modo de expresar el pensamiento.]

[Además, respecto de la filosofía de los chinos, encontramos que era una moral muy pobre. El autor de la misma es Confucio, que fue, durante algún tiempo, ministro de un emperador; después cayó en desgracia y vivió apartado con sus discípulos. En sus libros se encuentran muchos razonamientos naturales (mucho conocimiento de los hombres), principalmente moral popular. Pero todo eso puede encontrarse en todas partes y mejor. En detalle sus discursos no carecen de espíritu, pero no contienen nada señalado. No se ha de buscar en ellos la filosofía especulativa, porque, en realidad, Confucio era más bien un estadista práctico.]

[Hemos partido aquí de que hay pueblos que toman los números y las figuras geométricas como expresión de los seres (esencias). El pensar no ha ido lejos, aunque se le pueda expresar en tales formas; está todavía en el grado más bajo. El pensamiento, por ejemplo, de lo infinito, de la eternidad, no necesita ningún símbolo para ser expresado y comprendido. El círculo es una expresión muy pobre de ese pensamiento, y cualquier otra línea que vuelva sobre sí misma es igualmente inaapropiada. El pensamiento (la idea) de eternidad puede ser expresado en el lenguaje.]

§ 160a  . So, the mythical as such and mythical forms of philosophizing are excluded from what we have to say.√

§ 160b   Por consiguiente, lo mítico como tal y las formas míticas del filosofar son excluidos de nuestra exposición.√

 

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