#19. – B.II.3. c. The Place of Thoughts in Poetry and Religion. / B. II. 2. b) [γ. El pensamiento en la poesía y en la religión]

 

NOTA: Entre corchetes […] texto que sólo aparece en versión castellana.

 

B.II.3.  c. The Place of Thoughts in Poetry and Religion.  / El pensamiento en la poesía y en la religión

§ 161a  . The third remark to be made is that religion as such, like poetry, contains thoughts. The form in which religion is presented is not merely that of art, as it is particularly in Greek religion; rather it contains thoughts, universal notions. By the same token, poetry (i.e., the art whose element is language) attains to the expression of thoughts; in poets, too, we find profound universal thoughts. /√

 § 161b   En tercer lugar, hay que notar que la religión, como tal, así como también la poesía, contienen pensamientos. La religión no se representa solamente en la forma del arte, como sucede principalmente con la religión griega, sino que ella contiene también pensamientos, ideas universales (representaciones universales). Del mismo modo se ha prescindido en la poesía (es decir, el arte que tiene al lenguaje como elemento) de enunciar pensamientos; y nosotros encontramos también en los poetas profundos pensamientos universales.√

§ 162a  . Thoughts such as these – e.g., on fate in Homer and the Greek tragedians, or on living and dying, being and ceasing to be, birth and death – then, are clearly abstract and important thoughts, which also are often imaginatively presented, for example, in Indian poetry. Still, in the history of philosophy we are not to consider this mode of presentation either. One could speak of a philosophy of Aeschylus, of Euripides, of Schiller, of Goethe, etc. But, such thoughts are to an extent merely incidental and, thus, not germane to our presentation; they constitute general ways of representing the true, the vocation of man, morality, etc. To an extent, also, these thoughts have not attained to the form which is proper to them; and the form which is required is that of thought, wherein what is expressed must be the ultimate and constitute the absolute foundation. With regard to the thoughts we have just spoken about that is not the case; in them there is an absence of distinction from and relation to each other. Besides, in the case of the Indians, whatever has a relation to thought is shot through with confusion.√

§ 162b   Tales pensamientos —por ejemplo, sobre el destino en Homero y en los trágicos griegos, sobre la vida y la muerte, sobre el ser y el perecer, sobre el nacimiento y la muerte— son sin duda importantes pensamientos abstractos, de los cuales se encuentran también frecuentemente representaciones figurativas, por ejemplo, en la poesía hindú. Pero tampoco tenemos que considerar estas formas en la historia de la filosofía. Se podría hablar de una filosofía de Esquilo, de Eurípides, de Schiller, de Goethe, etc. Pero tales pensamientos son, en parte, sólo incidentales y por eso no se han de admitir en nuestra exposición; son formas universales de representación de lo verdadero, la determinación del hombre, lo moral, etc. En parte, tampoco aquellos pensamientos han alcanzado su forma verdadera; y la forma que es requerida es la forma del pensamiento; y lo que es expresado en ellos tiene que ser lo último, tiene que constituir el fundamento absoluto. No sucede esto en aquellos pensamientos; no existe allí la diferencia y la relación de uno a otro. Entre los indios fluye, además, confusamente mezclado, todo lo que se refiere al pensamiento.√

[En segundo lugar, lo que nosotros tenemos que considerar aquí, brevemente, son los pensamientos que se presentan en la religión, incluso como pensamientos desnudos de expresión simbólica. En la religión india, especialmente, se encuentran formalmente expresados pensamientos totalmente universales. Acerca de esto, se ha dicho que en tales pueblos existía también verdadera filosofía. Sin duda encontramos en los libros indios interesantes pensamientos universales; pero estos pensamientos se limitan a lo más abstracto, al ser, al nacer y al morir, a la representación del curso circular en ellos. Así es generalmente conocida la imagen del ave Fénix; es una imagen de lo viviente. Que en la vida está ya contenida la muerte, que la vida se transforma en la muerte y la muerte en la vida, que el ser mismo contiene ya lo negativo, y lo negativo contiene ya lo positivo, lo afirmativo, y se convierten en ellos, y que la vida en general consiste solamente en este proceso, en esta dialéctica, en este círculo de la representación por el que divaga el pensamiento indio. Existen así pensamientos generales, pero muy abstractos. Sin embargo, tales determinaciones se presentan sólo ocasionalmente; y no se ha de aceptar esto para la filosofía.]

[Porque la filosofía está solamente allí donde el pensamiento como tal se ha hecho absoluto, se ha convertido en lo fundamental, en la raíz de todo lo demás. Pero esto no sucede en semejantes representaciones. La filosofía tiene por destino no solamente pensamientos sobre algo, es decir, sobre un objeto que ha tomado, que ha supuesto como substrato, sino que tiene por destino al pensamiento libre, al pensamiento universal, de manera que el contenido sea mismamente ya pensamiento, y así el pensamiento sea, por antonomasia, lo primero, a través de lo cual se determina todo.]

[La filosofía es el pensamiento que se piensa a sí mismo, es lo universal determinándose a sí mismo. Pensamientos universales sobre lo esencial los encontramos ya en todos los pueblos; entre los griegos, por ejemplo, el pensamiento de la necesidad absoluta. Esta es una relación absoluta, sencillamente universal, una determinación del pensamiento. Pero este pensamiento tiene todavía al lado de él algunos sujetos; los supone; por tanto, expresa solamente una relación. La necesidad, según el espíritu de los griegos, no es considerada como el mismo ser verdadero, universal. Por tanto, tales pensamientos generales podían tener muy bien una gran autoridad; pero tenían que poseer aún la significación de ser el ser absoluto mismo; por lo demás, no pertenecen a la filosofía. Y abandonaremos esto, porque como los pensamientos de los persas y de los chinos, son también los de los indios, es decir, los de todo el Oriente.]

§ 163a  . In addition we are not concerned with those thoughts which have their source in Christian religion or in the Church. /√

§ 163b   De esta manera, tampoco haremos caso de los pensamientos que tienen su origen en la religión cristiana y en la Iglesia.√

§ 164  . The Fathers of the Church were, it is true, great philosophers, and the growth of Christianity owes a great deal to them. Still, their philosophizing moves within the framework of an already fixed and given doctrinal concept which is fundamental to it. In the same way we do not see among the Scholastics the sort of free thought which develops from itself and builds upon itself; rather we see that their thought is tied to all sorts of presuppositions.√

§ 164b  Los Padres de la Iglesia fueron, sin duda, grandes filósofos y la formación de la Iglesia les debe mucho; pero su filosofar se mueve dentro de un concepto doctrinal ya fijado, dado, que es tomado por base. Igualmente en los escolásticos no vemos al pensamiento libre, que parte de sí, que se construye a través de sí, sino que en la escolástica vemos referencias a supuestos de todas clases.√

[Pero también ahora encontramos nosotros dentro de la religión cristiana, en los Padres de la Iglesia y en los escolásticos, pensamientos filosóficos. Son pensamientos profundos y especulativos, no solamente pensamientos sobre relaciones particulares, sino también sobre la naturaleza de Dios mismo. En una historia del dogma es de esencial interés conocer tales pensamientos; pero la historia de la filosofía no tiene por qué ocuparse de ellos. Sin embargo, tiene que tenerse mucho más en cuenta a la filosofía escolástica que a la de los Padres de la Iglesia. Los pensamientos filosóficos de estos últimos pertenecen, en parte, a otras filosofías, las cuales existen por sí y, en tanto que relacionados con otras filosofías, han de ser considerados en su forma primitiva; por ejemplo, los pensamientos platónicos en la escala de Platón; por otra parte, estos pensamientos especulativos son extraídos del contenido especulativo de la religión misma, que se toma a sí mismo por base, al contenido especulativo que pertenece a la doctrina, a la fe de la Iglesia. Este contenido es por sí verdadero, pero no se fundamenta en sí, no se fundamenta en el pensamiento como tal; y se demostrará más tarde que el contenido de la religión no puede ser comprendido por el entendimiento y que, cuando el entendimiento, titulándose razón, se acerca a la religión, a su contenido especulativo, considerándose como su señor y maestro, se hace superficial y trivial.]

[El contenido de la religión cristiana no puede ser comprendido de una forma especulativa solamente. Por tanto, si los Padres de la Iglesia han pensado dentro de la doctrina cristiana, dentro de la fe cristiana, entonces sus pensamientos son ya en sí especulativos. Pero este contenido no descansa en sí, no se ha justificado a través del pensar como tal, sino que la última justificación de este contenido es la doctrina de la Iglesia, presupuesta y ya establecida por sí. En los escolásticos el pensar se apoyaba más en sí, pero todavía no en contradicción con la doctrina de la Iglesia, sino que se conformaba con ella. El pensamiento debía de justificar más o menos por sí mismo lo que la Iglesia ya había verificado a su manera.]

§ 165a  . This, then, is what I wanted to say by way of introduction to our treatment of the history of philosophy. Two points in particular have been emphasized in what we have said about the relationship which these last types of thinking have to philosophy. One of these concerned the formal element, self-thinking in general as it occurs in the natural sciences, in what might be called popular philosophy. In that case it was the form which is common to them and to philosophy; whereas the determination of content, the matter, is not developed from the thought itself, but comes from elsewhere, from nature or from feeling, or, as is often the case, sound common sense (Menschenverstand) is adopted as a criterion (as in Scottish philosophy). /√

§ 165b  Esto es lo que yo he querido anticipar acerca de la forma de tratar la historia de la filosofía. Dos puntos han sido los que he puesto especialmente de relieve en las últimas referencias a la filosofía. El uno concierne a lo formal, al autopensar en general en las ciencias de la Naturaleza, en la filosofía; pero la determinación del contenido, de la materia, no se ha desarrollado a través del pensamiento, sino que ha sido extraído de otro, de la Naturaleza, del sentimiento; también frecuentemente ha sido aceptado el sano entendimiento humano como criterio (como sucedió en la filosofía escocesa).√

§ 166a  . The other aspect was the substantial, which religion in particular shares with philosophy. In this case, however, what is lacking to the substantial element is the form of thought. Thus, what remains for philosophy is simply the substantial element in the form of thought. √

§ 166b   El otro aspecto era lo esencial que la religión tiene principalmente en común con la filosofía. Pero a esto esencial le falta la forma del pensamiento. De esta manera queda para la filosofía solamente lo esencial en la forma del pensamiento.√

[Esta verificación, por una parte, tiene la finalidad de separar aquello que indudablemente está relacionado con la filosofía, pero que no pertenece ni a la filosofía ni a su historia; por otra parte, tiene el propósito de hacer notar en esta semejanza con los momentos que pertenecen al concepto de la filosofía; además, esto nos resulta de que aquellos momentos yacen inconscientes, no desarrollados y separados unos de otros en aquella semejanza (afinidad). Primeramente queremos reflexionar sobre estos momentos.]

[Una de estas esferas relacionadas era la de las ciencias especiales, las cuales, por su fundamento, podían ser consideradas dentro de la filosofía, porque en ellas se verifica un verse, un pensarse, porque nosotros, en cuanto observadores, somos además jueces, reflexivos, y lo comprendemos a través de nosotros mismos y porque este estar presente, esta comprensión, esta convicción de los principios vale para nosotros como algo último.]

[En la segunda esfera, en la religión, el contenido constituía la semejanza, porque ella tiene de común con la filosofía los objetos universales que llenan el interés del espíritu, en primer lugar: Dios.]

[En el primer caso, la semejanza está, por consiguiente, en la forma; en el segundo, está en el contenido. Hemos excluido estas dos esferas, porque cada una —teniendo en común con la filosofía ya solamente la forma o ya solamente el contenido— es por sí unilateral. El autopensar de la primera esfera no pertenece a la filosofía, porque su contenido no es de naturaleza universal; por consiguiente, este pensar es solamente formal y existe sólo en forma subjetiva.]

[La otra esfera, cuya afinidad con la filosofía está en lo objetivo, no puede por eso ser considerada dentro de la filosofía, porque el momento de la reflexión no es esencial en ella. El contenido de la religión, la verdad, es intuido, es representado y es creído. El estar convencido de ello no se basa en el pensar libre, que solamente procede de sí. Por tanto, en esta segunda esfera falta el primer momento.]

[De aquí vemos que lo que constituye, en general, el concepto de filosofía, es que ella exige un momento tanto como el otro, la unidad de estos dos momentos, la compenetración de estos dos lados.]

[En la historia descubrimos, a veces, la creencia en el contenido de la religión; el cual, tan pronto recibe la forma mítica, figurativa, como la histórica; después el movimiento, la actividad de la razón para conocer la naturaleza y el espíritu, es decir, el pensar, pero un pensar que está sumergido en la materia finita. Lo que disuelve así en la conciencia ordinaria a los dos lados (aspectos), reúne a la filosofía en uno y reúne así al domingo y al día de trabajo de la vida; al domingo, en que el hombre dedica su ánimo a lo eterno, que se pone en relación con la Divinidad, que en ella hace desaparecerse a sí mismo, su individualidad y su actividad, renuncia humildemente a sí mismo, y al día de trabajo, en que el hombre está firme sobre sus pies, señor que se hace respetar en la casa y en sus intereses, procede según sus fines. Reunir estas dos tendencias, la que se dirige a lo eterno y la que se dirige a lo terrestre, a través de la forma del pensamiento libre que crea de sí mismo el contenido, éste es el fin de la filosofía.]

 

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