#2. – A. Concept of the History of Philosophy / A. Noción de la historia de la filosofía

A. Concept of the History of Philosophy  / A. Noción de la historia de la filosofía

§ 10a What we shall here consider is a succession of the manifestations of thought. This is the first and, therefore, the most superficial way in which the history of philosophy appears. Following immediately on this comes the need to become acquainted with its purpose, with the universal through which the diversified plurality manifested in the succession is bound together in such a way that the multiplicity is so related to its own unity as to be formed into a whole, a totality. It is this unity which first of all constitutes the purpose or concept. We are quite correct, then, in wanting to know a purpose or concept in a determinate way before going into detail. We want first of all an overall view of the woods and only after that to know the individual trees. One who looks first at the trees and sticks only to them does not get an overall view of the woods and becomes lost and confused. The same is true of philosophies; they are infinite in number and are conflictingly opposed to each other. One would be confused, then, if one wanted to know first individual philosophies. It would mean failing to see the woods for the trees, failing to see philosophy for philosophies. Nowhere does this happen more readily and more frequently than in the history of philosophy. The multiplicity of philosophies frequently occasions a failure to know and esteem philosophy itself.

§ 10b Lo que vamos a considerar aquí es una sucesión de formas del pensamiento. Es éste el modo primero y más superficial de aparición de la historia de la filosofía. A ello se añade, al mismo tiempo, la necesidad de conocer la finalidad, lo general, por lo que es unificado lo múltiple, lo diverso, que se ponen de manifiesto en esta serie, a la que esta multitud se refiere como a su unidad, de manera que sea moldeada en una totalidad, en un todo; y lo que esta unidad es, conviene entonces, por de pronto, a la finalidad, al concepto. Luego tenemos perfecta razón para querer conocer con certeza una finalidad, un concepto, antes de entregarnos a lo particular. Primeramente queremos tener la visión total de un bosque para después conocer detenidamente los árboles singulares. Quien considera los árboles primero y solamente está pendiente de ellos, no se da cuenta de todo el bosque, se extravía y se desconcierta en él. Así ocurre también en las filosofías, de las que hay una cantidad infinita de ellas, las cuales se combaten y se oponen unas a otras. Se erraría, por tanto, si se quisiera conocer primeramente las filosofías particulares. Por culpa de los árboles, no se vería el bosque; por culpa de las filosofías, no se llegaría a la filosofía. En ninguna parte sucede esto con tanta facilidad y frecuencia como en la historia de la filosofía. La multiplicidad de las filosofías, frecuentemente da lugar a que no se distinga y se menosprecie la filosofía. /

§ 11a On an acquaintance such as this is built the sort of shallow know-it-all claim to show that nothing comes of the history of philosophy. One philosophy contradicts another; the very multiplicity of philosophies proves the inanity of the philosophical endeavor. This is said, presumably in the interests of truth or of what one thinks is the truth: the one thing to be sought is unity, i.e., truth, since truth is one, and the multitude of philosophies, each one claiming to be the true one, contradicts the principle which says that the true is in unity.

§ 11b Sobre ello descansa también aquella prueba superficial que, con aire de conocedor, afirma que no se obtiene nada de la historia de la filosofía; que una refuta a la otra; que ya la multitud de filosofías es una prueba de la nulidad de la empresa de la filosofía. Y se habla así incluso mientras se tiene interés por la verdad o se piensa haber tenido: se debe buscarlo uno, la unidad, es decir, la verdad, porque la verdad es una; y a la diversidad de las filosofías, de las cuales cada una afirma ser la verdadera, hay que oponer aquel principio, que lo verdadero es la unidad.

§ 12a Thus, the chief consideration in this Introduction centers on the question: what is the situation here in regard to the contradiction between the unity of truth and the multiplicity of philosophies? What is the result of this long labor of the human spirit, and how is it to be comprehended? What sense do we want to give to our treatment of the history of philosophy?

§ 12b La cuestión principal que nosotros tenemos que considerar en esta introducción se refiere a las preguntas siguientes: ¿Qué es esa contradicción de la unidad de la verdad y de la multiplicidad de las filosofías? ¿Cuál es el resultado de este largo trabajo del espíritu humano, y cómo se ha de concebir éste? ¿En qué sentido queremos tratar la historia de la filosofía?

§ 13a The history of philosophy is the history of free, concrete thought – which is to say, of reason. Free concrete thought is concerned only with itself. Nothing can be called reason which is not the result of thinking – not, however, of abstract thinking, for that is the thinking proper to understanding, but of concrete thinking, which is reason. The question, then, should be expressed more precisely in this way: in what sense should the history of thinking reason be considered, i.e., what meaning is to be given to it? To this we can answer that no other meaning can be given to it than what is found in the sense of thought itself – or we can say that the question itself does not make sense. We can ask with regard to any thing whatever what its sense or meaning is. Thus, with regard to a work of art we can ask what the picture means, with regard to language what a word means, with regard to religion what a symbol or a ceremony means, with regard to other kinds of activity we can ask about their moral value, etc. The meaning or sense of which we speak is none other than the essential or the universal, the substantial in an object, which is the object concretely thought. Herein we always have a double aspect, an exterior and an interior, an external appearance which is intuitively perceptible and a meaning which, precisely, is thought. Now, because the object with which we are concerned is thought, there is here no double aspect; it is thought itself which does the meaning. Here the object is the universal; so we cannot ask about a meaning which is separate or separable from the object. The only meaning or determination which the history of philosophy has, then, is thought itself. Herein thought is the innermost, the highest, and one cannot, therefore, settle on a thought about it. With regard to a work of art we can reflect on it, advance considerations whether the form corresponds to its meaning; which means we can have a position regarding it. The history of free thought can have no other sense or meaning than that of speaking about the thought itself. The character which here takes the place of sense and meaning is simply the thought.

§ 13b La historia de la filosofía es la historia del pensamiento libre, concreto, o la historia de la razón. El pensamiento libre, concreto, se ocupa solamente consigo mismo. No hay nada racional que no sea resultado del pensar, no del pensar abstracto, pues éste es el pensar inteligente (del pensamiento), sino del pensar concreto; éste es la razón. También aquella pregunta se ha de expresar más directamente: ¿En qué sentido debe ser considerada la historia de la razón pensante, es decir, en qué acepción? Y aquí podemos contestar que no puede ser interpretada en ninguna otra acepción que en el sentido del pensamiento mismo; o podemos decir que la interrogación misma es incorrecta. En todas las cosas podemos preguntar por el sentido o por la significación (acepción); así, en una obra de arte podemos preguntar por la significación de la forma; en el lenguaje, por la significación de la palabra; en la religión, por la significación de la representación o del culto; en otros actos, por el valor moral, etc. Esta significación, o este sentido, no es otra cosa que lo esencial o lo universal, lo sustancial de un objeto, y este sustancial del objeto es el pensamiento concreto del objeto. Nosotros tenemos aquí siempre dos cosas, un exterior y un interior, una aparición (fenómeno) exterior que es perceptible sensiblemente (intuitiva) y una significación que es justamente el pensamiento. Pero ahora, al ser nuestro objeto mismamente pensamiento, no existen aquí dos cosas, sino que el pensamiento es lo importante por sí mismo. El objeto es aquí lo universal; y no podemos preguntar aquí por la significación separable o separada del objeto. Tampoco la historia de la filosofía tiene ninguna otra significación, ninguna otra determinación más que el pensamiento mismo. El pensamiento es aquí mismamente lo más interior, lo más alto, y por eso no se puede comprobar ningún pensamiento más elevado. En una obra de arte podemos reflexionar, hacer consideraciones si la forma corresponde a la significación; luego, nos podemos situar por encima. La historia del pensamiento libre no puede tener ningún otro sentido, ninguna otra significación que hablar del pensamiento mismo. La determinación que se introduce aquí, en lugar del sentido y la significación, es el pensamiento.

§ 14a It is our task now to provide the more precise viewpoints which come into consideration when there is question of thought.

§ 14b A esta determinación se han de añadir ahora los próximos puntos de vista (perspectivas), de los cuales depende junto con el pensamiento.

§ 15a Here we must propose a series of thought-determinations, i.e., we must preface the whole thing with some thoroughly general, abstract concepts, which we shall come back to later, and by applying them get a more precise notion of the concept of history of philosophy. At this point, however, the abstract concepts in question are merely presuppositions; they are not to be treated logically, philosophically, or speculatively, nor are they to be proved. Here it should be sufficient to present these concepts historically and in a provisional way.

§ 15b Aquí es necesario ocuparse en una serie de determinaciones del pensamiento, adelantar algunos conceptos enteramente generales, abstractos, a los cuales nos referiremos posteriormente, y mediante cuya aplicación podremos traer el concepto de historia de la filosofía más cerca ante la representación. Pero estos conceptos son aquí solamente suposiciones; éstas no deben ser tratadas o demostradas, lógica, filosófica o especulativamente. Aquí basta con unas indicaciones históricas, preliminares de estos conceptos.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: