#3. – A.I.1. Thought as Concept and Idea / A. I. 1. El Pensamiento como Concepto e Idea

NOTA: Entre corchetes […] texto que sólo aparece en versión castellana.

 1. Thought as Concept and Idea

 1. El Pensamiento como Concepto e Idea

 a. Thought. 

 a) El pensamiento 

§ 16a First, then, there is thought.

§ 16b Por lo tanto, lo primero es el pensamiento.

   * [La filosofía es activamente pensante; esto lo hemos considerado ya. El pensar es lo más interno de todo, el egomonicón. El pensar filosófico es el pensar de lo universal. El producto del pensar es el pensamiento./ Este puede ser subjetivo u objetivo. En la consideración objetiva llamamos al pensamiento lo universal: el noús de Anaxágoras es lo universal. Pero nosotros sabemos que lo universal se diferencia por eso de lo abstracto y de lo particular. Pues lo universal es solamente la forma, y a ella se opone lo particular, el contenido. Si nos detenemos en el pensamiento como universal, no nos detendremos mucho, o tendremos conciencia de que lo abstracto no es suficiente, no basta. De aquí la expresión: son sólo pensamientos. La filosofía tiene que ocuparse con lo universal, el cual tiene su contenido en sí mismo. Pero lo primero es lo universal como tal; éste es abstracto; es el pensamiento, pero como puro pensamiento y pura abstracción: “Ser” o “esencia”, “lo uno”, etc., son tales pensamientos totalmente abstractos.]

(1) As Concept. 

b) El concepto

§ 17a Thought is not something empty and abstract; it is determining, in fact self-determining. In other words, thought is essentially concrete. This concrete thought we call concept. Thought must be a concept; no matter how abstract it may seem to be, of itself (in sich) it must be concrete. As soon as thought is philosophical it is of itself concrete. From one point of view it is correct to say that philosophy deals in abstractions, insofar as it has to do with thoughts, which are abstracted from the sensible, the so-called concrete. From another point of view it is quite incorrect to speak in this way: abstractions belong to the reflection proper to understanding, not to philosophy; and it is precisely those who condemn philosophy for being abstract who are most immersed in the sort of reflections which are proper to understanding, even though they think they have to do with the concretest of contents. Because they reflect on the matter at hand (die Sache), what they have is a combination of the merely sensible and subjective thoughts – i.e., abstractions.

§ 17b El pensamiento no es nada vacío, abstracto, sino que es determinante y precisamente determinante de sí mismo; o el pensamiento es esencialmente concreto. A este pensamiento concreto lo llamamos concepto. El pensamiento tiene que ser un concepto; por abstracto que pueda parecer, tiene que ser concreto en sí, o tan pronto como el pensamiento es filosófico, es concreto en sí. Por una parte, esto es exacto, si se dice que la filosofía se ocupa de abstracciones; precisamente hasta aquí ha tenido que ver con pensamientos, es decir, con lo llamado concreto, abstraído de lo sensible. Pero, por otra parte, es enteramente falso; las abstracciones pertenecen a la reflexión del entendimiento, no a la filosofía; y precisamente aquellos que hacen ese reproche a la filosofía son los que están más absortos en las determinaciones de la reflexión, aunque ellos crean estar en el contenido más concreto. Reflexionando sobre las cosas, tienen, por una parte, solamente lo sensible y, por otra, el pensamiento subjetivo, es decir, abstracciones.

*[En segundo lugar está el concepto. Es otra cosa que el pensamiento puro (en la vida ordinaria el concepto es tomado generalmente sólo como un pensamiento determinado). El concepto es un saber verdadero, no el pensamiento como puro universal; además, el concepto es el pensamiento, el pensamiento en su vitalidad y actividad, o en tanto que se da su contenido a sí mismo. O el concepto es lo universal que se particulariza a sí mismo (por ejemplo, el animal, como mamífero, añade esto a la determinación exterior de animal). Concepto es el pensamiento, el cual devenido activo, puede determinarse, crear, producir; tampoco es mera forma para un contenido, sino que se forma a sí mismo, se da a sí mismo un contenido y se determina la forma (la determinación del mismo ha ocurrido en la historia de la filosofía misma). Esto, que el pensamiento no es ya abstracto, sino determinado al determinarse a sí mismo, lo resumimos con la palabra «concreto». El pensamiento se ha dado un contenido, ha devenido concreto, es decir, se ha unificado al desarrollarse; donde se han concebido y unido inseparablemente varias determinaciones en una unidad, estas distintas determinaciones no han de ser separadas. Las dos determinaciones abstractas que él reduce a unidad, son lo universal y lo particular. Todo lo que es realmente viviente y verdadero es, así, un compuesto, tiene varias determinaciones en sí. La actividad viviente del espíritu es así concreta. Luego la abstracción del pensamiento es lo universal; el concepto es lo determinante de sí, lo que se particulariza a sí mismo.]

 

(2) As Idea. 

c) La idea

§ 18a In more precise terms, concrete thought is concept. Still further determined it is idea. The idea is the concept insofar as it is realized. To be realized it must determine itself, and this determination is nothing else but itself. Thus, its content is itself. Its infinite relation to itself, then, means that only from itself does its determination come.

§ 18b El pensamiento concreto, directamente expresado, es el concepto, y, aún más determinado, es la idea. La idea es el concepto en tanto que él se realiza. Para realizarse debe determinarse a sí mismo, y esta determinación no es otra cosa que él mismo. Así es su contenido él mismo. Este es su infinito relacionarse consigo mismo, para que él se determine sólo desde sí mismo.

*[La idea o la razón también es concepto; pero así como el pensamiento se determina como concepto, así la razón se determina como pensamiento subjetivo. Cuando nosotros hablamos de un concepto, se determina, aunque sea abstracto. La idea es el concepto lleno, el cual se llena consigo mismo. La razón, o la idea, es libre, rica, plena de contenido en sí mismo; ella es el concepto que se pone a sí mismo pleno de contenido, que se da su realidad. Yo puedo muy bien decir «concepto (o noción) de algo», pero no puedo decir «idea de algo»; porque ésta tiene su contenido en sí misma. La idea es la realidad en su verdad. La razón es el concepto dándose realidad a sí mismo, es decir, se compone de concepto y realidad. El alma es el concepto que se da actualidad en el cuerpo, en la realidad. Si se separan concepto y realidad, el hombre ha muerto. Esta unión no tiene solamente que ser concebida como unidad en general, sino que la razón es esencialmente vitalidad, actividad; su actividad esencial consiste en que el concepto se produce, se convierte en contenido, pero de manera que lo producido está siempre de acuerdo con él. La realidad está siempre en dependencia de la idea, no existe por sí. Parece ser otro concepto, otro contenido, pero no es así. Lo que en realidad es de otro modo que en el concepto, esta diferencia consiste sólo en la forma de la exterioridad. La realidad se hace idéntica al concepto.]

§ 19a Now, the idea is what we call truth – a large word. To the unprejudiced it will ever continue to be a large word, and it will make his heart swell. Recently, of course, the conclusion has been reached that we are incapable of knowing the truth. The object of philosophy, however, is concrete thought, and when this is further determined it is, precisely, idea or truth. As for the claim that the truth cannot be known, this claim is made specifically (fur sich) in the history of philosophy, and when we come to it we shall examine it more closely. Here need only be mentioned that it is to some extent the historians of philosophy themselves who give the prejudice a semblance of validity. Tennemann, for example, who is a Kantian, is of the opinion that it is absurd to want to know the truth; and the proof of this is the history of philosophy. What is difficult to understand is that anyone with this conviction should work so hard at philosophy, could in fact continue to be concerned with it, with no purpose in mind. This sort of thing makes the history of philosophy a mere account of all kinds of opinions, each of which falsely claims to be the truth. Another prejudice says that we can, of course, know about the truth, but only after we have reflected on it (that truth is not known in immediate perception or intuition – neither in external sensible nor in so-called intellectual intuition – since every intuition is as such sensible). I should like to call attention to (appellieren an) this prejudice. Granted that it is one thing to be capable of knowing about the truth and another to know the truth. It is only by reflection, however, that I experience what the truth of the matter is. First, then, there is the contention that we cannot know the truth and, secondly, that we know truth only through reflection. If we give a more precise account of these contentions we shall have progressed further in the picture (Vorstellung) we are trying to give.

§ 19b La idea es justamente aquello que nosotros llamamos verdad, una gran palabra. Para el hombre corriente permanecerá siempre grande y henchirá de satisfacción su corazón. Verdad es que en la época contemporánea se ha llegado al resultado de que nosotros no podemos conocer la verdad. Pero el objetivo de la filosofía es el pensamiento concreto, y éste es, en su determinación posterior, precisamente idea o verdad. Por lo que respecta ahora a la afirmación de que la verdad no puede ser conocida, se presenta por sí en la historia de la filosofía misma y también allí será considerada más de cerca. Aquí sólo hay que mencionar que, en parte, son los autores de historia de la filosofía los que admiten este prejuicio. Tennemann, por ejemplo, un kantiano, piensa que es un disparate querer conocer la verdad; esto nos muestra la historia de la filosofía. Es inconcebible cómo un hombre puede atarearse, ni aun, por cierto, preocuparse de algo sin tener una finalidad en ello. La historia de la filosofía es, entonces, solamente un relato de toda clase de opiniones, de las cuales cada una afirma, falsamente, ser la verdad. Otro prejuicio es que nosotros, sin duda, podemos saber de la verdad, pero solamente si hemos reflexionado sobre ello (que la verdad no es conocida en el percibir inmediato, en el intuir, ni en la intuición exterior sensible, ni en la llamada intuición intelectual, pues toda intuición es como intuición sensible). A este prejuicio apelo yo. Por cierto, aún es algo distinto conocer la verdad (saber de la verdad), y ser capaz de conocerla; pero solamente por medio de la reflexión tengo noticia de lo que hay en el objeto. Luego, en primer lugar, nosotros no podemos conocer la verdad, y, en segundo lugar, sabemos de la verdad solamente por la reflexión. Cuando aludimos directamente a estas determinaciones, avanzamos en nuestra representación.

§ 20a The first determinations we have arrived at, then, are that thought is concrete, that the concrete is truth, and that the truth can be the result only of thinking. To be even more determinate we can say that the spirit develops itself out of itself.

§ 20b Las primeras determinaciones que hemos obtenido son, entonces, éstas: que el pensamiento es concreto, que lo concreto es verdad, y que ésta es producida solamente por el pensar. La determinación siguiente es, pues, que el espíritu se desarrolla (desenvuelve) a sí mismo de sí.

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